Vamos a ver seis aspectos de mi nueva identidad en Jesucristo. Dios me ha salvado para vivir una vida extraordinaria y podré vivirla si entiendo mi nueva identidad en Cristo Jesús.

Una Señora dijo: “Cada individuo debe llegar a su propia conciencia religiosa, porque todos los caminos conducen a Dios” Jesucristo dijo: Yo soy el camino, la verdad y la vida; nadie viene al Padre sino por mí. (Juan 14:6, RVR1960) Nos jactamos de ser independientes y autosuficientes. El individualismo y la autonomía son dos características arraigadas en las personas de muchos países del mundo. Motivamos a nuestros hijos a ser independientes y autosuficientes, y nos jactamos de lograrlo.

Al igual que la cruz, nuestra nueva identidad en Cristo tiene dos aspectos un aspecto vertical y otro horizontal. Nuestra relación es con Dios y con la iglesia. La iglesia es el cuerpo de Cristo y tiene el propósito de servir de medio para que el creyente madure y alcance al mundo.Vosotros, pues, sois el cuerpo de Cristo y miembros cada uno en particular. (1 Corintios 12:27, RVR1960)

Primer aspecto: DIOS TE HIZO PARTE DE SU FAMILIA.

Que privilegio que Dios nos haya escogido como parte de su familia.  Ya no sois extranjeros ni forasteros, sino conciudadanos de los santos y miembros de la familia de Dios. (Efesios 2:9, RVR1960) Mi esposa Juani, yo y nuestros hijos son mi familia inmediata, pero yo tengo una familia extendida, que incluye a mamá, hermanos y hermanas.

Espiritualmente hablando esto también es verdad. Nuestra familia inmediata es el cuerpo local de creyentes, en otras palabras, mi familia es El Redentor, pero también somos parte de una familia extendida, la iglesia universal de Jesucristo.

Nuestro Dios sabe que necesitamos ser amados, alimentados y alentados, y para eso nos ha dado la familia local. Una de las maneras de mantener una relación íntima con el Señor es por medio de la iglesia local, por medio de El Redentor. Imaginase a un oído separado del cuerpo, tratando de escuchar. Imagínese a un riñón trabajando separado del cuerpo, tratando de filtrar la sangre. Igualmente es ridícula la explicación que se puede trabajar separado del cuerpo local de creyentes, es ridícula la creencia que no necesitamos ser parte de una comunidad local de creyentes

En una sinfónica los músicos se perciben unos a otros de diferentes maneras. Las personas que tocan instrumentos de percusión son consideradas como: insensibles, tontas y duras de oído.

Los que tocan los instrumentos de cuerdas son considerados: arrogantes, aburridos y sin músculos. Los que tocan instrumentos de viento son considerados: callados y meticulosos. Si los miembros de una sinfónica son y se ven completamente diferentes. ¿Cómo es que juntos producen música tan bella?

Los miembros de la sinfónica tienen diferentes personalidades y diferentes percepciones los unos de los otros, pero cuando siguen la dirección de su director pueden hacer música maravillosa. Pero si ignoran a su director, harán un ruido terrible. Así es la iglesia local debe seguir a su director. Jesucristo es nuestro director y el nos manda: No dejando de congregarnos, como algunos tienen por costumbre, sino exhortándonos; y tanto más, cuanto veis que aquel día se acerca. (Hebreos 10:25, RVR1960) No dejes de servir en tu iglesia local aunque percibas al hermano o hermana de una manera diferente, no te separes del cuerpo, no te separes de El Redentor, por el contrario únete y cumple tu ministerio puesto los ojos en el director Jesucristo y juntos produciremos muy buena música. Dios te ha hecho parte de su familia.

Segundo aspecto: DIOS TE HA EQUIPADO PARA EL MINISTERIO

Dios te ha equipado con dones y talentos para el ministerio. Cada uno según el don que ha recibido, minístrelo a los otros, como buenos administradores de la multiforme gracia de Dios. (1 Pedro 4:10, RVR1960)Dios generosamente te ha dotado de talentos y capacidades increíbles para llevar el plan de Dios. Y él mismo constituyó a unos, apóstoles; a otros, profetas; a otros, evangelistas; a otros, pastores y maestros, 12a fin de perfeccionar a los santos para la obra del ministerio, para la edificación del cuerpo de Cristo. (Efesios 4:11-12, RVR1960)

El amo antes de ir de viaje dio a sus siervos algunos talentos. Un siervo recibió cinco talentos, otro recibió dos, el tercero recibió uno. Los primeros siervos duplicaron sus talentos y fueron aprobados por su amo, pero el tercer siervo enterró el talento y no hizo nada y como resultado su talento le fue quitado y entregado al que tenía diez talentos. Usa los talentos que Dios te ha dado para la obra del ministerio, para que otros vengan a conocer a Cristo. Dios te ha equipado de una manera extraordinaria para el ministerio de Jesucristo en la iglesia local.

Satanás siempre se va oponer a que te equipes y trabajes para su gloria, pero recuerda él ya es un fracasado, Nuestro Señor Jesucristo ya lo derroto, lo único que puede hacer es engañarte, pero nunca derrotarte. Dios está contigo y si Dios está contigo, nadie puede contra ti.

Tercer aspecto: DIOS TE HA DISEÑADO PARA FUNCIONAR EN EL CUERPO.

 La medicina moderna ha confirmado que el cuerpo es una maravilla de unidad y diversidad, empezando al nivel celular. Ahora sabemos que cada cuerpo es un conjunto de diferentes células y todas trabajan juntas y coordinadamente. El mal funcionamiento de algunas células afecta a las células cercanas y puede causar serias enfermedades, como el cáncer.

Por causa de la independencia de sus partes, el cuerpo humano necesita dirección y esta es la función del cerebro. De la misma manera, Cristo que es la cabeza del cuerpo dirige la iglesia. Si cada miembro del cuerpo sigue la dirección de Cristo la familia espiritual estará unida y trabajará en armonía y no para la gloria de una persona, pero para la gloria de Jesucristo.

Pero tenemos un enemigo que ofrece todas las cosas del mundo si divides la iglesia, te promete ganancias, si acabas con el testimonio de los líderes de la iglesia de Dios. No te preocupes si ves que esto pasa, se obediente a Dios, y trabaja para su reino, Dios te ha diseñado para funcionar en el cuerpo. La mejor manera de funcionar en el cuerpo es trabajando para la gloria de Dios. Pero todo tiene su precio. Algunos dicen que Judas vendió al Señor Jesucristo por treinta piezas de plata, pero yo digo que las treinta piezas de plata fueron el precio por el cual el mismo Judas se vendió, porque muy pronto después de entregar al Señor se ahorco.

Imagine lo que sucedería si el hígado dijera: “Yo no quiero funcionar porque no soporto a los riñones” Cada creyente tiene una parte vital en el cuerpo de Cristo.  Satanás quiere promover la división entre los creyentes. Él no quiere una iglesia unida, fuerte y poderosa, porque tiene miedo del poder y la eficacia de un cuerpo unido de creyentes en Jesucristo porque un cuerpo unido es invencible. Entonces el trabajo de satanás es sembrar la crítica, la envidia y la discordia que rompa la unidad y la armonía en la iglesia. Sin embargo, Dios quiere que experimentemos la unidad divina, para lograr grandes cosas para Dios.

El camino para la unidad es la humildad la sumisión y el perdón. Si somos humildes no tendremos problemas de someternos a aquellos en autoridad en la iglesia y no tendremos problemas en someter nuestros deseos a Dios para que Dios sea glorificado. Si somos sumisos hacemos como el apóstol Pablo que dijo: Someteos unos a otros en el temor de Cristo. El perdón es importante en la unidad del cuerpo de Cristo, porque al nivel humano surgen los celos las envidias, las peleas, y estas cosas destruyen y no edifican la familia. Hay que mirar el ejemplo de Jesucristo en la cruz del Calvario.

Al mostrar humildad, sumisión y perdón, seguimos el ejemplo de Jesucristo, y somos capaces de cumplir el plan de Dios para nosotros. Dios te ha diseñado para funcionar en el Cuerpo.

Cuarto aspecto: DIOS TE HA BAUTIZADO EN EL CUERPO PARA QUE ESTES UNIDO

La Biblia dice: 13Porque por un solo Espíritu fuimos todos bautizados en un cuerpo, sean judíos o griegos, sean esclavos o libres; y a todos se nos dio a beber de un mismo Espíritu. (1Corintios 12:13, RVR1960) El Señor no quiere diferencias, de rangos, o privilegios en la iglesia que creen discordias en elcuerpo. Solícitos en guardar la unidad del Espíritu en el vínculo de la paz. (Efesios 4:3, RVR1960)

…a fin de perfeccionar a los santos para la obra del ministerio, para la edificación del cuerpo de Cristo, 13hasta que todos lleguemos a la unidad de la fe y del conocimiento del Hijo de Dios, a un varón perfecto, a la medida de la estatura de la plenitud de Cristo. (Efesios 4:12-13, RVR1960)

Todos tenemos un papel particular en el cuerpo de Cristo y no estamos cumpliendo ese papel a menos que tengamos un espíritu de cooperación.

El cuerpo humano es una maravilla de unidad y diversidad. El cuerpo humano necesita dirección, y esta es la función del cerebro. EL argumento más poderoso que la gente tiene contra el cristianismo, es que nos criticamos unos a otros. Pero este es uno de los planes favoritos de nuestro enemigo, porque él no quiere que la iglesia viva unida, porque sabe del poder y eficacia de un cuerpo unido de creyentes. Para que todos sean uno; como tú, oh Padre, en mí, y yo en ti, que también ellos sean uno en nosotros; para que el mundo crea que tú me enviaste. (Juan 17:21, RVR1960) 

Quinto aspecto: DIOS TE SALVO PARA SALVAR Y EDIFICAR A OTROS.

¿Con cuanta frecuencia alentamos a los hermanos a vivir una vida de amor y buenas obras? Dios nos ha llamado a alentar a los hermanos a hacer buenas obras. Nuestro Padre Celestial sabe que su familia espiritual en la tierra crecerá saludable solamente si cada miembro alienta amorosamente a los hermanos a crecer como Cristo y a cumplir los planes de Dios.

El libro de proverbios dice “hierro con hierro se afila, y el hombre afina el semblante de su amigo” así como dos piezas de hierro frotadas una con la otra producen filo y herramientas eficaces, a si nosotros nos refinamos unos a otros al orar, adorar y servir juntos. Muchas iglesias se caen y destruyen cuando hermanos cristianos se critican y dividen. Se destruyen con críticas mezquinas, Dios quiere que todo lo que hagamos sea alentar, animar, orar y ayudarlos a alabar a Dios.

Nuestra presencia en el cuerpo de Dios puede producir amor u odio, unidad o división, si vivimos y hablamos de una manera santa. La familia espiritual será saludable solamente si cada miembro ayuda a otro a llegar a ser semejante a Jesucristo.

Henry Ford estaba muy desanimado, porque muchos lo criticaban y ridiculizaban porque creían que el carruaje que era halado por caballos solo sería remplazado por un carruaje movido por electricidad, no por un motor de gasolina. Pero Henry Ford dice que un día cuando estaba explicando su idea del motor a gasolina, en la audiencia se encontraba Thomas Edison. Cuando termino de explicar a la audiencia, Thomas Edison se puso de pie y golpeo la mesa fuertemente y exclamo. Lo tienes Henry, lo tienes. Dice Henry que esas palabras significaron el mundo. Nosotros debemos examinarnos honestamente a nosotros mismos. ¿Mis palabras y mis acciones alientan a la gente de mi iglesia? ¿Aliento a otros al amor y a las buenas obras, o crítico y derribo a otros?

Sexto aspecto: DIOS TE HA REDIMIDO PARA AMAR A OTROS.

Dios quiere que los miembros de la familia espiritual se amen unos a otros. Jesús dijo a sus discípulos que el amor debía ser el sello distintivo de su iglesia. Un mandamiento nuevo os doy: Que os améis unos a otros; como yo os he amado, que también os améis unos a otro. En esto conocerán todos que sois mis discípulos, si tuviereis amor los unos con los otros. (Juan 13:34-35, RVR1960)

En el año 1889 se construyó una torre para una exposición internacional. Los ciudadanos de la ciudad llamaron monstruosa la estructura, y demandaron que fuera derribada tan pronto como terminara la exposición. Sin embargo, desde el principio el arquitecto creyó en su creación y la defendió valientemente contra los que querían destruirla. El arquitecto creía que la torre estaba destinada a la grandeza. Hoy esa torre es considerada una de las maravillas arquitectónicas del mundo moderno, y es el principal distintivo de Paris, Francia. El arquitecto fue Alexandre Eiffel y la torre es la torre Eiffel.

Jesucristo a diseñado esta estructura asombrosa, la iglesia, como el cuerpo de Cristo, y la defiende para que no sea destruida, porque Jesús cree que está destinada para la grandeza. Jesucristo cree en ti, cree en mí, cree que podemos amarnos a pesar de nuestras diferencias, cree que podemos perdonarnos y elogiar a los que nos critican y tratan de destruirnos, porque la iglesia está destinada a la grandeza. El mismo Jesucristo dijo: Sobre esta roca edificare mi iglesia, y las puertas del infierno no prevalecerán contra ella. (Mateo 16:18, RVR1960) Que privilegio ser miembro del cuerpo de Cristo, debemos apreciar mucho nuestro lugar en la familia de Dios. La iglesia es la novia de Cristo, la iglesia llegará al cielo y será recibida por coro de millones de ángeles. La iglesia será recibida por millones de voces angelicales y le darán gloria porque fue victoriosa. Anime a los hermanos aun cuando tienen faltas y fallan, seamos de ayuda. Criticar es lo más fácil, amar y alentar a las buenas obras es nuestra tarea.