La Biblia dice: Pero los once discípulos se fueron a Galilea, al monte donde Jesús les había ordenado. Cuando lo vieron, lo adoraron, aunque algunos dudaban. Jesús se acercó y les habló diciendo: Toda potestad me es dada en el cielo y en la tierra. Por tanto, id y haced discípulos a todas las naciones, bautizándolos en el nombre de] Padre, del Hijo y del Espíritu Santo, y enseñándoles que guarden todas las cosas que os he mandado. Y yo estoy con vosotros todos los días, hasta el fin del mundo. Amén (Mateo 28:16-20, RVR1960)

Jesús nos mando a hacer discípulos, no ha ser creyentes, ni adeptos o religiosos, sino más bien nos mando a predicar el evangelio a toda criatura como dice la Biblia: Id por todo el mundo y predicad el evangelio a toda criatura. El que crea y sea bautizado, será salvo; pero el que no crea, será condenado. Estas señales seguirán a los que creen: En mi nombre echarán fuera demonios, hablarán nuevas lenguas, tomarán serpientes en las manos y, aunque beban cosa mortífera, no les hará daño; sobre los enfermos pondrán sus manos, y sanarán.(Marcos 16: 15-18, RVR1960)

El problema de nuestras “Iglesias cristianas” es que muchos de nuestros miembros están convencidos que Jesucristo es el Señor, ellos están convencidos que Jesucristo salva y viene pronto, están convencidos que Jesucristo sana, restaura, bendice, Pero no están completamente comprometidos con el Señor Jesucristo, para vivir una vida convertida totalmente al Señor, y por esta razón es que usted ve personas que hoy están en las iglesias y mañana ya no están, cambian fácilmente de manera de pensar, les da igual venir o no venir a la iglesia, viven bajo su libre albedrío, ya que ellos deciden lo que quieren creer lo que quieren vivir. También deciden ellos mismos lo que no quieren hacer y lo que no quieren creer, porque no tienen un compromiso con el señor Jesucristo.

Hay Personas que piensan y creen que en sus casas Dios los puede bendecir como en la iglesia, y creen eso porque ellos son creyentes, te voy a decir algo: Creyente puede ser cualquiera. Hasta el diablo puede ser un creyente y tiembla, eso lo dice la Biblia: Tú crees que Dios es uno; bien haces. También los demonios creen, y tiemblan. (Santiago 2:19, RVR1960) creyentes son: los católicos, los mormones, los testigos, los espiritistas, creyentes pueden ser hasta los ateos, porque ellos creen en sus razonamientos, en sus filosofías ateístas. Dios no quiere únicamente creyentes, el corazón de Dios va mas allá que eso, el quiere discípulos, entregados a su servicio

Creyente significa devoto, seguidor, piadoso, religioso. Yo no soy un religioso, nuestro señor Jesucristo condeno la religión y a los religiosos, dijo el apóstol Pablo: Porque no me avergüenzo del evangelio, porque el evangelio es poder de Dios. (Romanos 1:16-17, RVR1960) poder que cambia, poder que transforma ¡Aleluya! Durante esta enseñanza y cada una de sus definiciones usted se dará cuenta de lo que tú eres un creyente o eres un Discípulo del Señor Jesucristo.

Discípulo significa: Apóstol, maestro, discípulo; también significa Evangelista, un Ministro, un Profeta, también discípulo significa: Embajador, Mensajero, Anunciador. Etc.

Dios quiere resultados, no pienses en ninguna manera que Dios invirtió el sacrificio de cristo en la cruz, únicamente para salvarte, para que tu estés todos los días sentado en una banca sin hacer nada para el Reino de Dios, todos hemos sido llamado por el señor Jesucristo para que seamos sus discípulos y hagamos mas discípulos. Bendito sea el nombre del Señor Jesucristo.

10 Diferencias entre un creyente y un discípulo de Jesucristo.

1. El Creyente espera panes y peces, el discípulo, es un pescador. La tarea principal de la mayoría de creyentes es consumir lo que el reino de Dios ofrece, pero pocas veces por no decir nunca se ponen ala disposición del señor, en todo lo que son o lo que hacen, en otras palabras, les gusta recibir, pero sienten el gozo de dar, y además viven contentos con lo que piensan que son y con lo que hacen y se incomodan dramáticamente si tienen que dejar su confort. La Biblia dice: No os conforméis a este mundo, sino transformaos por medio de la renovación de vuestro entendimiento, para que comprobéis cuál es la buena voluntad de Dios, agradable y perfecta. (Romanos 12: 2, RVR1960)

2. El creyente lucha por crecer, El discípulo por reproducirse. El creyente común, casi nunca piensa en los demás, la mayoría del tiempo esta pensando en si mismo, piensa ¿Qué puedo obtener de esto? ¿En que me va a beneficiarme este asunto? El discípulo se reproduce siguiendo este pensamiento, de compartir con los demás todo lo que recibe o las experiencias que obtiene en el señor las comparte con todos aquellos que necesitan una palabra de Dios.

3. El creyente se gana, El discípulo se hace. Una vez dijo el evangelista Billy Graham: cuesta un 10% de esfuerzo ganar una persona para cristo, pero cuesta 90% de esfuerzo que permanezca en Cristo. En otras palabras, a los creyentes tenemos que andarlos empujando; rogando y acomodando, tenemos que decirles, vamos hermano (a) anímese, hay que llamarlo constantemente y animarlo, si falta a los servicios, tenemos que llamarlo y preguntarte porque no llego a la iglesia y tendrá una respuesta inteligente. Mientras que el discípulo es un servidor, es un sembrador, esta primero, y viene a servir.

4.  El creyente depende en gran parte de la leche materna. El discípulo se ha destetado para servir. La Mayoría de creyentes esperan que el pastor se haga responsable de su crecimiento, de su vida devocional, de su ministerio y que los cuide como ellos determinan, pero el discípulo se levanta y levanta su ministerio en el poder del Espíritu de Dios.  

5.  El creyente busca siempre los halagos, El discípulo el sacrificio vivo. La Biblia dice: Por lo tanto, hermanos, os ruego por las misericordias de Dios que presentéis vuestros cuerpos como sacrificio vivo, santo, agradable a Dios, que es vuestro verdadero culto. (Romanos 12: 1, RVR1960) si dentro del cristianismo no estuviéramos tan preocupados por los reconocimientos personales, ya nos hubiéramos ganado nuestras ciudades y hasta el mundo para cristo.

6.  El creyente entrega parte de sus ganancias, el discípulo entrega toda su vida. Hay tres pensamientos que predominan en la Iglesia de hoy:

a. Que Dios esta en el cielo, en su morada celestial; lejos de su creación y nosotros sus hijos y criaturas estamos aquí en la tierra.  

b. Que el 10% de lo que ganamos le pertenece al señor y aun cuando pensamos así, nosotros decidimos cuanto de ese 10% le damos como ofrende y en algunos o muchos casos le damos muy poco de ese 10% y lo damos si hacen lo que estamos de acuerdo que se haga;  cuando en verdad el 100% de lo que ganamos y tenemos le pertenece a Dios. La Biblia dice: De Jehová es la tierra y su plenitud, el mundo y los que en él habitan. (Salmo 24:1, RVR1960) En otras palabras todo lo que tenemos y somos le pertenece a Dios.

c.  Que la Iglesia es el templo de Dios, cuando en verdad cada persona que le ha entregado su vida al señor, es templo vivo del Espíritu Santo de Dios y el espíritu moro en él; y no debemos ofrecer un poco de nuestra vida porque Dios no quiere lo poco de nosotros, él lo quiere todo. Y mientras no le hayamos entregado el 100% de nuestras vidas a Dios en Jesucristo no le hemos dado todo. Porque seriamos cristianos del montón y no importa si te falta entregar el 1% al señor, no te has entregado y santificado a tu Dios, salvador y redentor. Entrega tu vida entera ahora mismo; en este mismo momento a tu bendito Salvador y Señor. Gloria a Dios; amen.

7. El creyente puede caer en la rutina; el discípulo es Revolucionario. Uno de los peligros del creyente es quedarse atascado en los triunfos y victorias del pasado, viviendo de los recuerdos, de lo que hizo en la iglesia, cuando se convirtió a Cristo; de la buena relación que tuvo con el pastor; de los ministerios que desarrollo; pero todo ello pertenece al pasado y lo habla y lo comenta para ser escuchado; oído y apreciado; pero en el día de hoy ya no hay nada y es muy posible que usted este exagerando en cuanto a los ministerios que hizo y desarrollo en el pasado pero como lo repite muchas veces usted mismo cree lo que dice. El discípulo sin embargo busca y acepta los cambios y avances en ministerio para obra del señor y el ministerio que ha recibido de Dios, lo realiza con alabanza cada día.

Nuestros servicios no son los mismos, sino que estamos esperando que el señor haga algo poderoso en cada uno de nuestros servicios. Tratamos de conquistar siempre áreas que antes no habíamos conquistado. El discípulo no vive del pasado, mas bien por el contrario el discípulo es como lo que  dice el apóstol Pablo: Puestos los ojos en Jesús, el autor y consumador de la fe, el cual por el gozo puesto delante de él sufrió la cruz, menospreciando el oprobio, y se sentó a la diestra del trono de Dios.[e]  (Hebreos 12:2, RVR1960)

8.  El creyente busca que lo animen, que lo motiven y lo reconozcan. El discípulo busca animar y aprecia el trabajo de sus hermanos. Lamentablemente en muchas congregaciones hay personas que están o andan buscando experiencias qué los animen, que los llenen, que les levanten el ánimo, y cuando en la Iglesia donde están ya no llenan esas expectativas, buscan otra, y mañana cuando ya no llene las expectativas será otra, entonces andarán de Iglesia en Iglesia, brincando de allá para acá hasta que llegan a una de esas sectas y sus hijos al mundo, y los esposos al alcohol. Mientras que El discípulo por si mismo anima, alienta, apoya, porque esta pegado a la fuente de poder Jesucristo y en su vida las circunstancias no son las que deciden sino su fe en Jesucristo

9.  El creyente espera que le asignen tareas para servir a Dios: en otras palabras, esta como empleado que se le dice que haga algo y cuando termina, este se queda esperando que le den otra asignación y si Alguín le pregunta por que no esta trabajando es culpa del jefe que no le dio nada que hacer. El Discípulo esta listo para encontrar un ministerio; multiplicarlo y no deja de servir. El discípulo esta orientado de esta manera. Busca identifica las necesidades de las personas en su ministerio y encuentra maneras de solucionarlas, proveerlas y ora por ellas al proveedor celestial. Sabe que Dios lo ha bendecido con dones especiales para solucionar esas necesidades. No se queda esperando que alguien adivine sus necesidades o las de su ministerio o se queda esperando molesto por que no lo toman en cuenta. Se entrena constantemente con la palabra de Dios, en la oración y aprovecha los recursos que tiene para el servicio y gloria de Dios. 

10.  El Creyente murmura y reclama, critica a sus líderes; ataca si le dan la oportunidad y se mantiene resentido y forma una familia de resentidos con las cosas de Dios. El Discípulo obedece a sus pastores, trabaja para la gloria de Dios y se niega así mismo. Estoy seguro que unos de los pecados que mas daño a hecho a la iglesia de Jesucristo, a sido el pecado de la “Murmuración y el chisme como dice Hechos 6:1 Por tanto, dejando ya los rudimentos de la doctrina de Cristo, vamos adelante a la perfección, no echando otra vez el fundamento del arrepentimiento de obras muertas, de la fe en Dios.  En este pasaje se dice que en la Iglesia Primitiva ya había murmuración de parte de los Hermanos: Yo me imagino que decían: ¿solo a esa Iglesia le ayudan y a nosotros no? El Discípulo debe de estar comprometido a nunca hablar mal de ninguna persona, si quiere hablar de algo mal hable con la persona, frente a frente y en espíritu de redención. Por estas razones el Señor Jesucristo no quiso hacer creyentes sino discípulos y lo dice muy claro en el capitulo 28 de mateo del 16-20. Pero los once discípulos se fueron a Galilea, al monte donde Jesús les había ordenado. Cuando lo vieron, lo adoraron, aunque algunos dudaban. Jesús se acercó y les habló diciendo: Toda potestad me es dada en el cielo y en la tierra. Por tanto, ID y haced discípulosa todas las naciones, bautizándolos en el nombre del Padre, del Hijo y del Espíritu Santo, y enseñándoles que guarden todas las cosas que os he mandado. Y yo estoy con vosotros todos los días, hasta el fin del mundo. Amén.

Cuando un creyente se convierte en Discípulo, el número de discípulos aumenta en gran manera, como dice la Biblia. Los que creían en el Señor aumentaban más, gran número de hombres y de mujeres (Hechos 5: 14, RVR1960) Mire que no dice que el número de creyente aumentaba en gran manera; dice: que el número de los discípulos aumentaba en gran manera que hasta los sacerdotes obedecían a la fe de nuestro señor Jesucristo.  

Cuales son los frutos del discípulo

1. La Biblia dice: Producid, pues, frutos dignos de arrepentimiento. (Mateo 3: 8, RVR1960) “frutos dignos de arrepentimiento” esto significa, que mis frutos hablan de lo que soy, que mis frutos dicen lo que creo, pienso y hago, como dice la Biblia dice: como se conoce al árbol por su fruto, de la misma manera que se conozca que soy discípulo de Jesucristo por los frutos de vida. Yo debo de demostrar que yo soy un verdadero Discípulo del señor y que no exista ninguna duda. Por qué si este árbol no le da el fruto que usted esperaba ¿que hará con aquel árbol el Señor?  Será cortado. Mire lo que dice Mateo 7:19: Todo árbol que no da buen fruto, es cortado y echado en el fuego. Además, mire lo que dice: (Mateo 3:10, RVR1960) Además, el hacha ya está puesta a la raíz de los árboles; por tanto, todo árbol que no da buen fruto es cortado y echado al fuego. Sino estas dando testimonio de que eres un discípulo de cristo y no estas trayendo almas para cristo es muy posible que seas cortado.

2.  Fruto de almas para Dios: Así también vosotros, hermanos míos, habéis muerto a la Ley mediante el cuerpo de Cristo, para que seáis de otro, del que resucitó de entre los muertos, a fin de que llevemos fruto para Dios. (Romanos 7:4, RVR1960) Dios viene siendo como un agricultor que esta esperando buena cosecha, Jesucristo viene siendo como un árbol grande y frondoso, Los Discípulos vienen siendo como las ramas. Dios esta esperando de nosotros mucho fruto, muchas almas que reciban a Jesucristo por nuestros frutos. 3.  Frutos del Espíritu Santo. Siempre ha sido el deseo de Dios que llevemos frutos. Dios dijo a la primera pareja, “Fructificaos y Multiplicaos” yo creo que este mandamiento no ha cambiado, el gozo de todo buen discípulo es llevar muchos frutos para el señor. El deseo del señor Jesucristo es que su palabra sea predicada y sea glorificada, amen gloria a Dios.