Texto Bíblico: 1Habiendo entrado Jesús en Jericó, iba pasando por la ciudad. Y sucedió que un varón llamado Zaqueo, que era jefe de los publicanos, y rico, procuraba ver quién era Jesús; pero no podía a causa de la multitud, pues era pequeño de estatura. Y corriendo delante, subió a un árbol sicómoro para verle; porque había de pasar por allí. Cuando Jesús llegó a aquel lugar, mirando hacia arriba, le vio, y le dijo: Zaqueo, date prisa, desciende, porque hoy es necesario que pose yo en tu casa. Entonces él descendió aprisa, y le recibió gozoso. Al ver esto, todos murmuraban, diciendo que había entrado a posar con un hombre pecador. Entonces Zaqueo, puesto en pie, dijo al Señor: He aquí, Señor, la mitad de mis bienes doy a los pobres; y si en algo he defraudado a alguno, se lo devuelvo cuadruplicado. Jesús le dijo: Hoy ha venido la salvación a esta casa; por cuanto él también es hijo de Abraham. 10 Porque el Hijo del Hombre vino a buscar y a salvar lo que se había perdido.  (Lucas 19:1-10, RVR1960)


Esta historia es un contraste con la del joven rico de Lucas 18. Este hombre llamado Zaqueo, también era un hombre rico. Se puede decir que lo tenía todo. Pero al igual que la historia del joven rico, tenía una necesidad que las riquezas no pueden llenar. La historia de Zaqueo nos muestra como la conversión cambia a una persona. Pero este hombre tenía algunos obstáculos que tenía que vencer.  Y es así como comenzamos nuestra lección. Trataremos los siguientes Puntos:

  • Su condición.
  • Su búsqueda.
  • Sus dificultades.
  • Su llamado.
  • Su obediencia.
  • El efecto de la conversión.

1. Su condición. Zaqueo era un publicano, ellos eran los que recaudaban impuestos para el imperio Romano, pero recaudaban más de lo que el imperio exigía, y así algunos como Zaqueo habían hecho muchas riquezas. El apóstol Mateo también había sido publicano, pero Zaqueo tenía un puesto más alto pues era jefe de los recaudadores de impuestos y, por eso se había hecho bien rico. Sigamos con el siguiente punto.

2. Su búsqueda.  Zaqueo “Había odio hablar de JESÚS, que recibía a los publicanos y a los pecadores, y quería saber si tendría algo para él. Despreciado y odiado por los hombres, Zaqueo buscaba el amor de Dios.” El Texto Sagrado dice “Estaba tratando de ver quién era Jesús”. Tal vez había cierta curiosidad por conocer a JESÚS, siendo que Su fama se había regado por todo lugar, pero lo más seguro es que Zaqueo buscaba un cambio para su vida.  Continuamos con el siguiente punto.

3. Sus dificultades. Había dos cosas que estaban estorbando el que Zaqueo pudiera ver a JESÚS.

a. La primera era la multitud. La gente que quería ver a JESÚS, era la misma que impedía que él pudiera verlo. Como recaudador de impuestos, Zaqueo se estaba arriesgando a que “muchos aprovecharían la oportunidad para pegarle una patada o un puñetazo o algo peor.”

b. La segunda dificultad era su estatura. Zaqueo era bajo de estatura, o sea que era bien chaparro. Pero Zaqueo decidió superar sus dificultades subiéndose a un árbol sicómoro, algo que la decencia no habría permitido a un hombre considerado por su posición subir a un árbol, pero la fe de Zaqueo venció. Continuamos con el siguiente punto.

4. Su llamado. JESÚS llama a Zaqueo por su nombre. No lo hace porque lo conocía, sino que siendo el Hijo de Dios, Él sabía quién era Zaqueo. Eso nos recuerda que el Evangelio de Juan 2:25 dice: No necesitaba que nadie le informara nada acerca de los demás, pues él conocía el interior del ser humano. JESUCRISTO lo estaba llamando a que fuera Su discípulo. Es muy claro que nadie puede acercarse a Dios por sus propios esfuerzos. Dios busca al pecador. Es responsabilidad del pecador responder o rechazar el llamado. Ahora sigamos con el siguiente punto.

5. Su obediencia. Zaqueo decide responder al llamado y ser obediente. Vemos que Zaqueo se apresuró en bajarse del árbol y, “muy contento, recibió a Jesús en su casa. “Zaqueo no recibió a JESÚS a regañadientes, noten que dice que muy CONTENTO recibió a JESÚS en casa. Zaqueo había encontrado lo que buscaba. Ahora vemos que él tenía otra dificultad que superar, y era la reacción de la multitud. La gente decía: “Al ver esto, todos empezaron a murmurar: “Ha ido a hospedarse con un pecador.” Al llamarle PECADOR, se referían a la profesión de Zaqueo. Para ellos, JESÚS no tenía que asociarse con gente como Zaqueo. Pero JESÚS no iba a buscar ganancias por parte de Zaqueo, ni a buscar juntarse con personas que tenían mucho dinero. Nuestro Salvador conocía el corazón de Zaqueo. JESUCRISTO entra en casa de Zaqueo para llevar Salvación a su casa y traer un cambio en esta persona. Sigamos con el último punto.

6. El efecto de la conversión.  Mucha gente busca una solución para la condición de su vida, pero no quieren convertirse a la verdad. Vemos que Zaqueo encontró con toda seguridad lo que buscaba, y no solamente habló de palabras, sino que como debe ser, con los hechos. Muchos dicen mucho y hacen poco, pero Zaqueo cumplió lo que decía. Zaqueo hace una resolución, señal de su renunciamiento al mundo, había sido preparada en su corazón por el arrepentimiento y por el ardiente deseo de conocer al Salvador. Zaqueo decide que va a dar la mitad de todo lo que poseía a los pobres y que si había defraudado al alguien, se lo iba a devolver cuatro veces. No hay ninguna duda que Zaqueo estaba seguro de lo que estaba haciendo y que él sabía que iba a tener que devolverle a mucha gente cuatro veces la cantidad. Porque todo recaudador de impuestos de aquel tiempo hacía trampas para hacerse rico, y por esa razón eran tan odiados por el pueblo. Ahora tenemos dos cosas que nuestro SEÑOR JESÚS dice en casa de Zaqueo.

a. En primer lugar dice: “Hoy ha llegado la Salvación a esta casa.”  JESUCRISTO no se dejó llevar por las críticas de la gente que decían que no debía ir a casa de un pecador, en este caso un recaudador de impuestos. Las palabras de nuestro SEÑOR nos afirman que Zaqueo había tenido una conversión genuina.

b.  En segundo lugar dice: “Porque el Hijo del hombre vino a buscar y a salvar lo que se había perdido”. El propósito de Su venida nos es revelado en estas palabras, que JESÚS ha cumplido con tierno amor por Su vida y por Su muerte en la cruz del calvario. Buscar y salvar lo que estaba perdido habla de todos nosotros. Toda persona necesita el perdón de sus pecados que solamente Dios puede dar. Nadie puede recibir perdón si no se arrepiente de sus pecados y acepta a JESÚS como el Hijo de Dios y el Salvador del mundo.

¿Has encontrado al Salvador del mundo? Así como Zaqueo se arrepintió de sus pecados y entregó su vida a JESUCRISTO, así también el SEÑOR te está llamando a ti.