La Biblia dice: 4 «Así ha dicho Jehová de los ejércitos, Dios de Israel, a todos los de la cautividad que hice transportar de Jerusalén a Babilonia: 5 Edificad casas y habitadlas; plantad huertos y comed del fruto de ellos. 6 Casaos y engendrad hijos e hijas; dad mujeres a vuestros hijos y dad maridos a vuestras hijas, para que tengan hijos e hijas. Multiplicaos allá, y no disminuyáis. 11 Porque yo sé los pensamientos que tengo acerca de vosotros, dice Jehová, pensamientos de paz y no de mal, para daros el fin que esperáis. 12 Entonces me invocaréis. Vendréis y oraréis a mí, y yo os escucharé. 13 Me buscaréis y me hallaréis, porque me buscaréis de todo vuestro corazón. (Jeremías 29:1-14, RVR1960)

El pueblo de Dios estaba viviendo días difíciles, era un pueblo inmigrante en Babilonia.  La ciudad de Babilonia estaba a muchos kilómetros de donde estaba la familia de estos inmigrantes y en Babilonia les toco hacer los trabajos más duros y mal pagados. Nosotros hemos venido de tierras lejanas, muchos han dejado atrás esposa, hijos e hijas, padres y madres. Entonces la pregunta es ¿Cómo vivir victoriosamente estos días difíciles?

Yo no sé que es un día difícil para ti, pero para muchos puede ser una mala noticia del doctor, un tratamiento médico que no responde, un hijo que se pierde en las drogas o el alcohol, un nieto que se revela, la pérdida del trabajo, problema en la pareja, pero mira lo que Dios tiene para ti: Porque yo sé los pensamientos que tengo acerca de vosotros, dice Jehová, pensamientos de paz, y no de mal, para daros el fin que esperáis.  (Jeremías 29:11, RVR1960) Dios dice: Tú estás en mi mente. Yo soy tu esperanza, Yo soy tu futuro.

Dios te dice: Tú estás en mi mente, eres extranjero, te han separado de tu familia, el informe del médico es malo, tus hijos no responden y sospechas que están en malos caminos, perdiste el trabajo, te dejo el esposo, o esposa, la situación legal no marcha de acuerdo a lo planeado. Dios dice: Estoy pensando en ti, te tengo en mi mente, hay esperanza para ti, Yo soy tu esperanza, yo soy tu futuro. Puedes imaginarte, viviendo a miles de kilómetros de tu tierra, enfrentando momentos difíciles Dios te dice: Yo tengo un fututo para ti, Yo soy tu futuro. ¿Cómo vivir los días difíciles?

PON TU CORAZON EN LA PALABRA DE DIOS.

Recuerdo la última semana del ministerio del Señor Jesucristo. Él sabía que lo harían cargar la cruz, que lo coronaría con una corona de espinas que romperían su cabeza y su rostro se bañaría en sangre. También miraba la cruz y la montaña del monte Calvario, donde sería clavado y podía sentir los látigos sobre su piel, y la lanza atravesando su cuerpo, él lo sabía, pero aun en este momento nos enseño a decir. No se turbe vuestro corazón; creéis en Dios, creed también en mí. (Juan 14:1, RVR1960)

Dios está a favor tuyo. Mira la Palabra de Dios, pon la Palabra de Dios en tu corazón, porque Dios esta a favor tuyo. La Biblia dice: ¿Qué, pues, diremos a esto? Si Dios es por nosotros, ¿quién contra nosotros? (Romanos 8:31, RVR1960) Dios tiene pensamientos de paz para ti. ¿Qué significa esto? Significa que tu vencerás, que tu serás victorioso, porque la palabra paz, puede traducirse por: completo, prospero, saludable. Lo que Dios está diciendo es: ¡Escúchame! Lo mejor que tengo te lo daré.

Dios tiene un futuro para ti. Dios dice: Yo conozco el futuro, yo estaré contigo en los días difíciles, yo no te dejare solo, pero recuerda lo haré por medio de ti, de tu fe en mí. De modo que tú puedes engrandecer mi nombre o puedes desminuirlo, yo espero que seas un vencedor. Mira que te mando que te esfuerces y seas valiente; no temas ni desmayes, porque Jehová tu Dios estará contigo en dondequiera que vayas. (Josué 1:9, RVR1960) He cumplido 55 años de haber entregado mi vida al Señor Jesucristo y yo les puedo decir que Dios tiene un futuro maravilloso para cada uno de ustedes.

ALIMENTA TU FE

Que es lo que hace a Pablo un hombre de Dios, poderoso, súper inteligente, grande, predicador de la palabra, al punto que 20 siglos mas tarde seguimos predicando sus enseñanzas. Pablo alimento su fe diariamente y la hizo crecer. Para crecer en Dios debes alimentar tu fe.

Que es lo que hace que Moisés abra el mar Rojo, que convierta el rió Nilo en sangre, que salga agua de la roca, que caigan las codornices para alimentar a su pueblo, su fe en Dios. El alimento su fe.

La fe tiene que ser alimentada.  ¿Cómo se alimenta la fe? La Biblia dice: Así que la fe es por el oír, y el oír, por la palabra de Dios.(Romanos 10:17, RVR1960) La fe se alimenta leyendo la palabra de Dios, escuchando la palabra de Dios, repitiendo la palabra de Dios, al evangelizar, al visitar a un familiar y hablarle de Cristo, al enseñar la palabra de Dios, al predicar la palabra de Dios, al celebrar el altar familiar, al tener un momento devocional personal.  

Atiende fielmente una célula familiar, y sirve en un ministerio, ya sea visitando, ya sea enseñando a los niños, pero alimente su fe. La fe no se alimenta mirando programas alienados de la televisión. La fe se alimenta con la palabra de Dios.

Yo quiero que mires tu Biblia, tengo un versículo hermoso para ustedes. Y Aquel que es poderoso para hacer todas las cosas mucho más abundantemente de lo que pedimos o entendemos, según el poder que actúa en nosotros. (Efesios 3:20, RVR1960)

Dios es poderoso para hacer lo que le pides. No hay nada que Dios no pueda hacer, no hay nada que le falte a Dios, no hay nada que sea imposible para Dios. Si se trata de curar una enfermedad, allí lo vemos curando al ciego Bartimeo, al leproso, al cojo. Si se trata de la naturaleza allí lo vemos mandando a la tormenta que se calme. Si se trata de hambre allí lo vemos multiplicando los dos peses y los cinco panes y alimentar 20,000 mil personas y recoger las sobras. Si el problema es la muerte allí lo vemos resucitado a Lázaro al cuarto día de haber muerto. Dios es poderoso para hacer todo lo que le pides.

Dios es poderoso para hacer mucho más de lo que le pides. La mayoría de las veces tu pides cosas vanas, pides paga gastar en tus deleites, para lucirte, para malgastar, si Dios me da la lotería lo seguiré.  Dios es poderoso para hacer mucho más de lo que le pides, porque no hay nada imposible para Dios. Alimenta tu fe, aliméntala con la palabra de Dios, alimenta tu fe sirviendo a Dios en un ministerio.

PELEA CONTRA TUS MIEDOS.

Nosotros vivimos con un miedo constante, por nuestra propia naturaleza, o porque nos infundieron el miedo cuando éramos niños. ¿Qué es miedo? Miedo es una falsa apariencia de la realidad que parece real.La Biblia dice: Porque no nos ha dado Dios espíritu de cobardía, sino de poder, de amor y de dominio propio. (2 Timoteo 1:7, RVR1960)

Los miedos son reales. Hay momentos en nuestra vida que los miedos son reales. Yo recuerdo el día que entre a la sala de operaciones para que me operen de la vesícula, esa tarde yo tenía miedo de no despertar. Manejando en la 95 muchas veces he tenido miedo, especialmente cuando un chofer atrevido pone en peligro la vida de muchos. Nosotros hemos tenido miedo cuando un hijo se enferma. Los miedos son reales. Pero Dios dice que no tengamos miedo.

No tengas miedo. La paz os dejo, mi paz os doy; yo no os la doy como el mundo la da. No se turbe vuestro corazón, ni tenga miedo. (Juan 14:27, RVR1960) En la Biblia hay 365 promesas de Dios. Una para cada día de la semana, para no tener miedo y para que confíes en tu Señor.

NO CRUCIFIQUES EL HOY.

El ayer ya pasó. No crucifiques el hoy o, dicho de otra manera, no crucifiques el presente por medio de dos ladrones el ayer y el mañana. Todos nosotros tenemos dificultades para olvidar el pasado, especialmente cuando una persona nos hirió, nos daño, nos difamo, nos destruyo, nos traiciono. No crucifiques el hoy por el ayer. El ayer ya paso y ya no puedes hacer nada, ya no existe.

El mañana no ha llegado. Muchos de nosotros sacrificamos el hoy por el ladrón del mañana. Muchos de ustedes han sacrificado el presente por el mañana. Mañana yo tomaré mi decisión de confesar mis pecados y recibir a Jesucristo como mi salvador personal. Mañana yo serviré en un ministerio en la iglesia. Mañana tomaré el paso del bautismo, cuando venga mi mamá y mi papá. Mañana buscare ayuda para solucionar los problemas de mi matrimonio. Mañana hablare con mi esposa o mi esposo, o mi hijo o mi hija. Crucificas el hoy por el ladrón mañana. La mayoría de nosotros crucificamos el hoy por los ladrones del ayer o el mañana.

PERDONA A TUS ENEMIGOS

Ellos no lo planearon. Nosotros pensamos que las cosas malas que nos suceden es resultado del plan de otra persona, del antiguo jefe, de la suegra, de los cuñados, del antiguo vecino, ellos lo planearon, ellos invirtieron tiempo para que me suceda esto.

Todos nosotros sentimos que hemos sido víctima de algo, todos sentimos que hemos sido traicionados, todos nosotros sentimos que las personas nos ignoran, pero quiero que sepas lo que Jesucristo dijo cuando estaba en la cruz. Y Jesús decía: Padre, perdónalos, porque no saben lo que hacen. (Lucas 23: 34, RVR1960)

Ellos no saben lo que hacen. El Señor me ha enseñado que muchas de las cosas que me han sucedido fueron hechas por personas que no saben lo que hacen, porque Dios se especializa en cambiarlas en bendición. Y sabemos que a los que aman a Dios, todas las cosas les ayudan a bien, esto es, a los que conforme a su propósito son llamados. (Romanos 8:28, RVR1960)

Esto no quiere decir que planees salir de compras en el día de Labor Day con el que te traiciono, y le digas: Pégame de nuevo, búrlate de mí de nuevo, destrúyeme de nuevo. No, no estoy diciendo esto. Lo que estoy diciendo es que mucha gente cree que te está destruyendo, pero ellos no saben lo que hacen.

Si tú no haces la paz con Dios, nunca podrás hacer la paz con nadie. Recibe a Jesucristo hoy. Allí donde estas, abre tu corazón y dile: Señor Jesucristo, me arrepiento de haber pecado contra ti, ciento dolores por ello y te ruego tu perdón, ven a mi corazón; te recibo como mi Señor y salvador.

Si eres un creyente en Jesucristo dile: te ruego que rompas mi miedo y me ayudes a vivir en victoria en estos tiempos difíciles. Si estás enfermo allí donde estas dile: Señor Jesucristo tú dices en tu palabra que por tu yagas yo seré sanado; hoy tomo tus palabras y en el nombre de Jesucristo recibo tu sanidad; te doy gracias porque hay poder en ti para sanar y salvar. Gracias Señor. Amén.Es mi deseo y oración que Dios los bendiga.