LA VICTORIA ESTA EN LAS MANOS DE DIOS.

Un borracho fue convertido por el Señor Jesucristo y su vida cambio totalmente. Unos días, después de su cambio, un escéptico burlándose de la nueva fe del ex borracho le pregunto: ¿Crees tú que Jesucristo convirtió el agua en vino? El ex borracho respondió: No sé qué responderte; pero lo que sí te puedo decir es que en mi casa y para mi familia; Jesucristo hizo que el vino se volviera pan.

Dios es especialista en milagros y esta haciendo Milagros en nuestras vidas continuamente, pero nosotros dudamos si volverá ha hacer otro milagro en nuestra vida mañana y nos pasamos repitiendo el milagro de nuestra salvación por años. Dios sigue haciendo milagros hoy.

El pueblo de Israel había visto a Dios hacer muchos milagros, había visto a Dios separar las aguas del Mar Rojo en dos y el pueblo paso en seco a la playa opuesta y fue salvo de ahogarse y de ser aniquilado por el ejército egipcio, después el pueblo vio otro milagro. Dios separo las aguas del Rió Jordán y el pueblo paso en seco y camino a la tierra prometida. Ahora están en la tierra que Dios les ha dado como herencia, pero antes de poseer la tierra deben derrotar al gigante invencible llamado Jericó que ocupa la tierra prometida.

Antes de ser un cristiano  victorioso tienes que derrotar a los gigantes que te han dominado todo tu vida, que te han mantenido esclavo por todos estos años, este gigante puede ser el sentido de culpa, el sentimiento de inferioridad, porque naciste en  un lugar pobre, puede ser la pasión incontrolable al dinero, puede ser la pasión por tener el control y dominar, ese gigante también puede ser hábitos malos que te esclavizan, puede ser el habito del beber alcohol, de fumar el cigarro, la vagancia, la capacidad extraordinaria de dar excusas. Pero ahora no estas solo. Jesucristo esta con tigo y puedes derrotar al gigante que te tiene esclavizado. Mejor dicho, Jesucristo derrotara al gigante que te tiene esclavizado por ti si se lo pides y Jesucristo te hará libre.

Jericó era una ciudad fortificada, muchos de estas personas del pueblo de Dios pensaron que nunca podrán derrotar a este gigante, y tenían razón, solos ni siquiera hubieran salido de la esclavitud de Egipto. Algunos se rindieron antes de empezar la batalla, otros pensaron: Ni siquiera podremos hacer un hoyo en estas murallas gigantes. Esta duda les llevo a preguntarse. ¿Hará Dios el milagro nuevamente?  ¿Derrotara Dios al gigante invencible nuevamente?

A. JERICO UN GIGANTE INVENCIBLE

Esta ciudad es un gigante invencible para el ejército de Israel, esta ciudad esta amurallada con paredes gigantescas, es impenetrable, para el ejército de Israel, pero no para Dios.

Una vida cristiana de victoria es difícil para muchos creyentes, sobre todo cuando los creyentes han vivido una vida llena de fracasos, y de mediocridad, temores y miedos.  Sobre todo,Cuando miras los cadáveres de los millones que han fracasado, y escuchas los amigos y conocidos que te dicen tu nunca vencerás, no lo lograras.

Ese gigante que te mantiene derrotado muchas veces te lleva a buscar una excusa para abandonar las filas de victoria cristiana y dicen. El pastor se come todos los diezmos, la iglesia está llena de hipócritas, me convertiré en un fanático. Tú aceptas estas justificaciones para explicar que no puedes luchar con el gigante que esta dentro de ti. Pero recuerda el gigante puede y debe ser derrotado en el nombre de Jesucristo y por el poder de Jesucristo. No seas una estadística de los cristianos que se consuelan así mismo, diciendo que mañana será el día que lo tratare de nuevo. Tú tienes que decirle al Señor no puedo esperar hasta mañana porque mañana puede que empiece a tener compasión de mí mismo y estaré derrotado.

Cuando somos niños somos esclavos de nuestros impulsos, pero cuando crecemos somos esclavos de nuestros hábitos

Hay hábitos gigantes en tu vida que no te permiten vivir una vida de victoria, esos gigantes pueden ser, el sentido de culpa, el complejo de inferioridad, esto te hace pensar que eres, un fracaso. 

Hay otros gigantes en tu vida, estos pueden ser, drogas, inmoralidad, mentira, resentimientos, sentido de culpa, y te parecen invencibles, hay hábitos gigantes que te impiden crecer en tu relación con Dios. 

 La Biblia nos dice que había una mujer que tenia una enfermedad por 12 años, ella trato de encontrar la cura para esta enfermedad y no la encontró, y decidió buscar al Señor y al instante que puso su fe en Jesucristo y toco el borde de su vestido fue sanada, la enfermedad fue derrotada en un instante.

B. ¿ES JERICO UN GIGANTE INVENCIBLE? 

Jericó no es un gigante invencible para un hombre o mujer con plan de Dios. Dios tiene un plan para derrotar al gigante que te mantiene esclavizado. El plan de Dios para derrotar al gigante Jericó que yo encuentro en este capitulo tiene tres pasos.

Primer paso: Un encuentro con Dios diario: (Josué 5:13-15) Josué se retiro de su familia, del campamento, del pueblo, todos para encontrarse con Dios.

El Señor Jesucristo hizo lo mismo, se levantaba muy temprano por la mañana para encontrarse con el Padre Celestial en oración. Escoge un lugar y un tiempo diario para encontrarte con tu Señor.

Jericó no es un gigante invencible para un hombre o mujer con un plan de Dios. Todos nosotros estamos dirigidos por miedos, sentido de culpa, sentido de inferioridad, todos estos son determinantes pero el más determinante es el hábito. En otras palabras, los hábitos determinan nuestro diario vivir, es decir deciden por nosotros, por eso es importante remplazar los malos hábitos por buenos hábitos. Y para derrotar al gigante necesitas un encuentro diario con Dios.

El encuentro diario con Dios.

En el encuentro diario con Dios debe haber tres elementos:

  1. Alabanza y gloria a Dios. Cantar alabanzas a Dios, derramar el corazón en gratitud a Dios. Es decir, hacer del momento de alabanza y adoración un momento sumamente significativo y si no tienes buena voz para alabar a Dios, de todos modos, canta, Dios dice que hagas un ruido gozoso. Si en el bosque solo cantan las aves que saben cantar el cántico en el bosque no se escucharía, pero en el bosque todas las aves cantan a Dios y por eso se escucha la alabanza para Dios.
  1. Revisa tus hábitos, revisar nuestros hábitos y distinguir los hábitos malos de los buenos, distinguir las actitudes destructivas, esas cosas que hemos heredado de nuestros antepasados, o que las hemos construido nosotros mismos, que atrasan nuestra vida, Por ejemplo:
  • El habito de criticar: si tienes el hábito de criticar a las personas para sentirte superior, por seguro nunca superaras a nadie porque pierdes el tiempo juzgando a los demás. Pide perdón y ayuda a Dios hasta superar esa maldición.
  • El resentimiento: Si no has perdonado a la persona que te hizo daño, esa falta de perdón puede debilitar tu salud o hacerte una persona amargada, el encuentro personal con Dios es el tiempo para confesar el resentimiento y perdonar al que te hizo daño y recibir la sanidad de Dios.
  • El sentido de culpa. Es el castigo por los errores del pasado, del ayer o del que hace un instante, el encuentro diario con Dios es el tiempo para confesarlo los errores, pedir perdón y salir a vivir libre de culpa.
  • El encuentro con Dios. Es el tiempo para revisar esos hábitos malos, confesarlos y suplicar perdón y liberación de estas cosas que nos dominan, y salir libre, perdonado y renovado por el espíritu de Dios para vivir en victoria.

Si no tienes un tiempo a solas con Dios practicando estos pasos vivirás una vida cristiana, mediocre, derrotada, impedida, frustrada y deprimida y nunca podrás disfrutar de servir a Dios sirviendo a los demás.  

  1. Celebra tu victoria con Dios.
  • Sacerdote. Celebra tu victoria porque Dios esta presente, Dios esta en ti. El a dicho vosotros sois linaje escogido, real sacerdocio. Celebra tu victoria sobre las conquistas espirituales. Celebra tu victoria en tu célula, invita gente no creyente y háblales de lo maravilloso que es Dios, esta es la mejor manera de celebrar, haciendo que otros se conviertan a Cristo. Es bueno celebrar con comida, pero las personas volverán a tener hambre y sed, pero si les hablas de Dios, las personas nunca más tendrán hambre, ni sed por que Jesucristo es la fuente de agua que salta para vida eterna.
  • Bocinas de cuerno de cordero. Era un instrumento de música para celebrar.  Toca un instrumento musical, promueve que tus hijos aprendan a tocar un instrumento musical para celebrar a Dios, si tienes ese talento úsalo en la célula y en la celebración dominical.
  1. El cuarto elemento: Toma tu lugar. Cada persona tendrá un lugar en la estrategia de Dios, todo el pueblo de Dios es útil y necesario. Dios te dará la victoria en su ministerio y te acostumbrará a tener victorias para que en tu vida diaria puedas creer en victorias y las celebres con tu familia y con el pueblo de Dios.

En la iglesia hay un lugar para que sirvas a Dios, para que su nombre sea glorificado.

La estrategia de hacer discípulos del Señor Jesucristo la realizamos en las células familiares. Hay necesidad de dueños de hogar que habrá sus hogares para la célula familiar.

Más lideres de células familiares que se conviertan en pastores, que cuiden las personas y las hagan crecer en la estatura de Jesucristo. Necesitamos Lideres de ministerios, como los de jóvenes, de niños de adultos mayores, de matrimonios.  Toma tu lugar allí Dios te dará la victoria y convertirás en un gran líder del pueblo de Dios.

En tu familia también hay un lugar, si eres esposa te toca el lugar de interceder por tu esposo y por tus hijos, he hijas, te toca ser apoyo moral a tu esposo, te toca juntar a tu familia para el altar familiar, si eres hijo o hija te toca honrar a tus padres para que te valla bien y vivas largos años. Si eres esposo te toca modelar a Jesucristo.

 C. TOTAL VICTORIA DEL PUEBLO DE DIOS

El pueblo grito en obediencia y celebro su victoria y los muros del gigante se cayeron, y el pueblo entro y derroto a espada a los enemigos. La victoria es tuya, sigue los pasos y tendrás victoria total, y el nombre de Dios será engrandecido.

Cuando Dios encuentra una persona obediente pueden suceder milagros. Cuando una persona se pone en las manos de Dios pueden suceder milagros.

El gigante ha caído, se ha desplomado, el gigante nunca será reedificado, cuando Jesucristo derrota tus malos hábitos, tus dependencias, nunca más volverán a revivir. Esta es tu victoria.

Una pelota de basketball en mis manos vale unos $20.00
Una pelota de basketball en las manos de Dwayne Wade vale millones de dólares. Todo depende en cuales manos estás.

Una raqueta de tenis en mis manos, no vale nada.
Una raqueta de tenis en manos de Pete Sampras, significa el Campeonato en Wimbledon. Todo depende en cuales manos estás.

Una honda en mis manos es un juego de niños.
Una honda en manos de David es el arma que derrota al gigante y es la victoria del Pueblo de Dios. Todo depende en cuales manos estás.

Dos panes y cinco peces en mis manos son un par de sándwiches de pescado. Dos panes y cinco peces en manos de Jesús son el alimento para 20,000 personas. Todo depende en cual manos estás.

Unos clavos en mis manos pueden servir para clavar una tabla.
Unos clavos en las manos de Jesucristo producen la Salvación de toda la humanidad. Todo depende en cuales manos estás.

Como has visto, todo depende en cuales manos estás. Pon tu vida, tus proyectos, tus preocupaciones, tus miedos, tus deseos, tus sueños, tu familia y tus relaciones en las manos de Jesucristo. No olvides “Todo depende en cuales manos estás.