El patriarca Abraham experimentó confianza y confusión en su caminar diario con Dios. Los éxitos y fracasos que vivió lo hicieron crecer en su fe, pero también lo confundieron; vivió momentos de completa certidumbre de la protección y cuidado de Dios, pero también tuvo dudas y muchas preguntas sobre su caminar diario con Dios.  Abraham en su caminar con Dios vivió experiencias en la cumbre de la Gloria y la felicidad, pero también en el valle de la desesperación.

Cuando estudiamos la emoción de caminar por la fe en el Dios de Abraham, aprendemos cinco convicciones que Abraham vivió, que nos ayudan a entender lo que significa caminar con Dios; para hacer del Año Nuevo, un año de victoria.

Caminar en fe en el Señor Jesucristo es caminar seguro. Pero, la fe en Dios es un camino y también es un caminar. En el momento que confesaste arrepentidos tus pecados y pusiste tu fe en el Señor Jesucristo, en ese momento diste el primer paso de la emoción de caminar por fe, porque a partir de ese momento empieza una nueva relación con Jesucristo para caminar diariamente por fe.

Este caminar es la experiencia más emocionante de la vida del que recibe a Jesucristo como su Salvador personal, porque empezamos a conocer personalmente a nuestro Señor y a entender el llamado a hacer su voluntad. Cualquier camino es más fácil caminar si la persona conoce personalmente al que ya ha caminado el camino.  Abraham experimentó confianza y confusión en su caminar con Dios; vivió éxitos y fracasos; certidumbre y duda; experiencias en la cumbre y en el valle de la desesperación. Cuando estudiamos el caminar por fe de Abraham encontramos cinco convicciones que lo llevaron a vivir en una total victoria. Cinco convicciones que si nos caemos nos volveremos a poner de pie; cinco convicciones que, aunque todo ande mal y aun cuando la desesperación llegue seguiremos caminando hacia adelante seguros que la victoria en nuestra. Hoy veremos cinco convicciones que harán de nosotros personas de poder y victoria.  

El patriarca Abraham experimentó confianza y confusión en su caminar diario con Dios. Los éxitos y fracasos que vivió lo hicieron crecer en su fe, pero también lo confundieron; vivió momentos de completa certidumbre de la protección y cuidado de Dios, pero también tuvo dudas y muchas preguntas sobre su caminar diario con Dios.  Abraham en su caminar con Dios vivió experiencias en la cumbre de la Gloria y la felicidad, pero tambeen en el valle de la desesperación.

Cuando estudiamos la emoción de caminar por la fe en el Dios de Abraham, aprendemos cinco convicciones que Abraham vivió, que nos ayudan a entender lo que significa caminar con Dios; para hacer del Año Nuevo, un año de victoria.

Caminar en fe en el Señor Jesucristo es caminar seguro. Pero, la fe en Dios es un camino y también es un caminar. En el momento que confesáste arrepentidos tus pecados y pusiste tu fe en el Señor Jesuscristo, en ese momento diste el primer paso de la emoción de caminar por fe, porque a partir de ese momento empieza una nueva relación con Jesucristo para caminar diariamente por fe.

Este caminar es la experiencia más emocionante de la vida del que recibe a Jesucristo como su Salvador personal, porque empezamos a conocer personalmente a nuestro Señor y ha entender el llamado a hacer su voluntad. Cualquier camino es más fácil caminar si la persona conoce personalmente al que ya ha caminado el camino.

 Abraham experimentó confianza y confusión en su caminar con Dios; vivio éxitos y fracasos; certidumbre y duda; experiencias en la cumbre y en el valle de la desesperación. Cuando estudiamos el caminar por fe de Abraham encontramos cinco convicciones que lo llevaron a vivir en una total victoria. Cinco convicciones que si nos caemos nos volveremos a poner de pie; cinco convicciones que, aunque todo ande mal y aun cuadno la desesperación llegue seguiremos caminando hacia adelante seguros que la victoria en nuestra. Hoy veremos cinco convicciones que harán de nosotros personas de poder y victoria.  

1. DIOS TIENE UN PROPÓSITO PARA MI VIDA.

Muchas personas no encuentran sentido a su existencia. Pasan sus días con pena, ni gloria y esto hace muy difícil sus días. Esto incrementa los suicidios, las borracheras, la drogadicción, las dependencias de drogas, las aberraciones; la desesperación, y los crímenes. 

El Padre Celestial no hizo nada por accidente, todo lo hizo con un propósito específico. La Biblia dice: Todas las cosas ha hecho Jehová para sí mismo. (Proverbios 16:4 a, RVR1960). Hay una misión que debemos realizar. La Biblia dice: A fin de que seamos para alabanza de su Gloria, nosotros los que primeramente esperamos en Cristo. (Efesios 1:12, RVR1960)

a. Fuimos creados para ser salvos

La Biblia dice: Porque tu formaste mis entrañas; Tú me hiciste en el vientre de mi madre. (Salmo 139:13, RVR1960). Nacimos a éste mundo por Su voluntad y para su propósito. Solo encontramos egoísmo y decepción cuando nos enfocamos en nuestras propias expectativas. Nos asaltan múltiples interrogantes que nos roban La paz.

  1. ¿Qué debo hacer con mi vida?
  2. ¿Cuáles son las metas que debo alcanzar?
  3. ¿En qué metas y proyectos debo invertir cada día de mi vida?

No hay ninguna duda que usted y yo fuimos creados para ser salvos por la fe en el Señor Jesucristo y para ser instrumentos para salvación de nuestra familia; allí esta nuestra felicidad total, en guiar a nuestra familia a la salvación por la fe en Jesucristo.

b. Fuimos creados para Su alabanza

Fuimos creados para la alabanza de Jehová Dios. Los creyentes cantan alabanzas para la Gloria de Jesucristo; que baten las manos en alabanza a Jesucristo; que se ponen de pie para la Gloria de Jesucristo; que pagan sus diezmos para alabanza de Jesucristo; que sirven a su familia para alabanza a Jesucristo; que cuidan sus cuerpos para alabanza de Jesucristo; que dedican el día domingo para la alabanza de Jesucristo, que hablan de la salvación por la fe en Jesucristo para alabanza de Jesucristo.

c. Fuimos creados para ser bendición

Cuando Abraham obedeció al Señor por primera vez, no tenía idea que su historia quedaría registrada para ser leída por millones de generaciones futuras. Gracias a que Abraham fue fiel al dar el paso de fe, la nación de Israel nació, y por medio de la nación de Israel nació Jesucristo el Salvador del mundo: ¿Ha pensado usted alguna vez en lo que Dios pudiera hacer en su vida si camina por fe?

Cuando damos un paso de fe el Señor Jesucristo nos da más dirección. Si recibiéramos todos los detalles antes de empezar a caminar con Dios, nos perderíamos la emoción de caminar con Él y las bendiciones que Él quiere darnos. Dios tiene un plan para tu vida, para que sea de bendición para ti y para que puedas bendecir a los tuyos con la salvación por la fe en Jesucristo, tu vida será una vida recordada y estudiada porque los planes de Dios son perfectos.

2. SOMOS LLAMADOS POR DIOS PARA CAMINAR POR FE

Cuando el Señor le dijo a Abraham: Vete de tu tierra y de tu parentela y de la casa de tu padre, a la tierra que te mostraré (Génesis 12:1-3b, RVR1960). Abraham no tenía idea de dónde terminaría su viaje o de cuáles serían los resultados de su viaje a largo plazo. Del mismo modo, nuestro caminar con Jesucristo puede ser difícil de entender. Es posible que algunas veces nos pida que hagamos cosas que nos parecen sin sentido, pero debemos recordar que Dios nos ha llamado a caminar por fe, no por vista, o por nuestros sentimientos, o razonamientos humanos.

Es por eso que no podemos tomar decisiones basándonos en lo que nos parece lógico. Las decisiones correctas se toman solo cuando tenemos en cuenta lo que es lógico para Dios. La Biblia dice: 8Porque mis pensamientos no son vuestros pensamientos, ni vuestros caminos mis caminos, dijo Jehová. 9Como son más altos los cielos que la tierra, así son mis caminos más altos que vuestros caminos, y mis pensamientos más que vuestros pensamientos. (Isaías 55:8-9, RVR1960).

Caminar por fe en Jesucristo es confiar en la Palabra y las promesas que Dios dice en su Palabra; esto significa dar por seguro algo que no se ve. La Biblia dice: 8que estamos atribulados en todo, mas no angustiados; en apuros, mas no desesperados; 9perseguidos, mas no desamparados; derribados, pero no destruidos. (2 Corintios 4:8-9). Dividamos este versículo en cuatro personas.

Primera persona: “Estamos atribulados en todo, mas no angustiados”. El creyente puede estar jalándose los pelos; comiéndose las uñas; caminando de lado a lado; preguntándose qué hacer; pero no está sin salida a su problema, porque en su caminar con Jesucristo no está solo y jamás se angustia porque su fe en Jesucristo lo mantiene con la esperanza que el resto de su vida será lo mejor de su vida.

Segunda persona: “En apuros, mas no desesperados”. ¿Cómo vive una persona en apuros? Generalmente vive con desesperación, pero la Palabra dice que no comete los horrores que cometía antes porque no llega a la desesperación, porque sabe que al final lo salvará. 

Tercera persona: “Perseguidos, mas no desamparados”. Solo imagínense perseguido por un criminal peligroso; perseguido por inmigración; perseguido un Tsunami; pero no está desamparado. No se siente solo, no se desespera, no comete locuras; no abandona la casa ni el hogar; porque el creyente tiene un sentido de la presencia, del Señor Jesucristo; de la presencia divina del Espíritu Santo; de la seguridad que el Angel de Jehová acampa alrededor de los que le temen. Tu fe en Jesucristo te sostiene y te da la victoria.

Cuarta persona: “Derribados, pero no destruidos”. Es como un soldado en guerra, se cae en la batalla, pero se pone de pie y sigue peleando y otro golpe lo tumba y cae de nuevo, pero vuelve y se pone de pie y sigue adelante seguro y triunfante. Caminar por fe el Señor Jesucristo es tener la seguridad que Jesucristo lo toma del brazo y lo levanta y camina con el creyente hasta la victoria total.

La Biblia dice: Por tanto, no desmayamos; antes aunque este nuestro hombre exterior, se va desgastando, el interior, se renueva de día en día. (2 Corintios 4:16, RVR1960).  No es una renovación por tomar un Red Bull, o cinco horas energy. La renovación que Dios trae es una renovación que llega a niveles que ninguna otra cosa puede llegar. Es una renovación espiritual, es una renovación de Dios.

Él apóstol Pablo estaba diciendo, estamos atribulados, estamos en apuros, estamos perseguidos, estamos desamparados, pero no estoy derrotado, por el contrario, estos momentos me dan la seguridad que la victoria es mía, porque Cristo el que venció la muerte está conmigo. El ver las cosas con esa perspectiva de la fe permite decir: esto que estoy pasando es pasajero, mi Dios pues suplirá todo de acuerdo a sus riquezas en Gloria. La Biblia dice: No mirando nosotros las cosas que se ven, sino las que no se ven porque las cosas que se ven son temporales pero las que no se ven son eternas.  (2 Corintios 4:18, RVR1960)

Cuando el Señor le dijo a Abraham: Vete de tu tierra y de tu parentela y de la casa de tu padre, a la tierra que te mostraré (Génesis 12:1-3 RVR1960). Abraham no tenía idea de dónde terminaría su viaje o cuáles serían los resultados a largo plazo; Del mismo modo, tu caminar con Dios puede ser difícil de entender. A veces, nos pide que hagamos cosas que no entendemos, como adorar a Dios con tus diezmos, cuando ganas poco. Pero somos llamados a caminar por la emoción de la fe, no por vista, sentimientos o razonamientos. Es por eso que no podemos tomar decisiones basadas en lo lógico.    

 3. DIOS ESTA EN CONTROL DE TODO.

Si usted siempre querrá mantenerse en movimiento y seguir adelante con lo que el Señor le ha llamado a hacer. A veces, tenemos la idea de que, si Él nos dice que demos dos pasos al frente, damos cinco porque será mejor. Pero recordemos que Dios ha planificado perfectamente nuestra ruta de acuerdo con su propósito. Si Él dice que espere, usted tenga la seguridad de que Él está trabajando para lograr el mejor resultado posible, un resultado que dará testimonio de su fidelidad.

En la vida de Abraham vemos tanto las bendiciones de esperar en el Señor, como las consecuencias de adelantarse a su plan. Cuando Dios le dijo a Abraham que dejara su tierra, Abraham salió obedientemente de Harán y se estableció en la tierra de Canaán. (Génesis 12:4-8) Incluso edificó un altar para adorar al Señor. Sin embargo, cuando hubo una hambruna, Abraham decidió no confiar en el Señor o esperar en su provisión. En vez de eso, se fue a Egipto con su familia. (v. 10) Dios está en control de cada circunstancia de tu vida; sigue fiel; activo; triunfante, obediente el cumplirá el sueño de tu corazón.

4. EL CAMINO DE DIOS ES EL MÁS SEGURO.

El camino de Dios es el más seguro, ya que Dios siempre protege a quienes viajan con Él. Cuando el Señor llamó a Abraham, le prometió: Bendeciré a los que te bendijeren, y a los que te maldijeren maldeciré; (Génesis 12:3a, RVR1960). Este mismo principio de la protección divina se ve en toda la Biblia. Aunque Dios no siempre nos libra de las adversidades, sí nos acompaña a través de ellas. De hecho, las utiliza para mejorar nuestra relación con Él. El Señor Jesucristo interviene incluso a nuestro favor cuando estamos en dificultades como resultado de nuestras decisiones imprudentes. Cuando cometemos un descuido en nuestra fe, Él no nos abandona. Entiende nuestras debilidades y sabe cuándo tenemos un corazón inclinado a Él. ¿Significa esto que no tendremos que sufrir las consecuencias de nuestras malas decisiones? No, de ninguna manera.

El principio divino de la siembra y la cosecha sigue vigente. (Gálatas 6:7) El incidente entre Sara y Agar. El nacimiento de Ismael dio como resultado estrés y conflicto en la familia de Abraham. Sin embargo, aunque el torpe intento de Sara de tener un hijo complicó el plan del Señor, eso nunca frustró sus propósitos. El hijo prometido, Isaac, llegó de todas maneras de acuerdo con el plan de Dios. (Génesis 21:1-2)

5. DIOS HARÁ LO IMPOSIBLE PARA TI.

Al caminar con el Señor Jesucristo, habrá momentos en que sentirás que tu vida espiritual oscila como un pendiente entre la fe y la duda: A Abraham, sin duda, le fue difícil algunas veces creerle a Dios. Su fe era fuerte cuando comenzó su caminar, pero cuando las dificultades lo amenazaron, o el Señor, pareció ir despacio para cumplir sus promesas, y las dudas se apoderaron de su fe. Sin embargo, en el momento que Abraham enfrentó la mayor prueba de su vida, su fe se había vuelto tan fuerte que obedeció diligentemente la orden de Dios de sacrificar su hijo Isaac en el altar. (Génesis 22:1-18) Porque creyó que Dios podía hacer lo imposible, pasó la prueba de fe, y el Señor salvó a Isaac. Dios se proveyó para el holocausto.

Camina por fe sirviendo a Jesucristo en tu ministerio y Dios hará lo imposible para ti, para tu familia y para todo tu caminar por fe.