El ayuno de Daniel incluye sólo verduras y frutas en su estado natural. Consulta con tu médico si tienes alguna pregunta sobre las condiciones de tu salud y el ayuno.

Frutas: Las frutas son una fuente importante de nutrición para consumir en el ayuno de Daniel. Las frutas contienen vitaminas esenciales; minerales y antioxidantes que el cuerpo necesita para funcionar correctamente. Por ejemplo, las vitaminas C y B son poderosos antioxidantes que protegen el cuerpo de la invasión de radícales libres y fortalecen el sistema inmunológico. También contienen almidón y azúcares para tener más energía durante el ayuno. Todas las frutas se consideran buenas para comer durante los 7 días del ayuno de Daniel.

Las verduras: Las verduras son adiciones maravillosas para incluir en tu dieta diaria. Al igual que las frutas, que contienen fibra, promueven la salud intestinal y la digestión en general. Todos los vegetales califican como alimentos permitidos para el ayuno de Daniel. Para obtener los mejores resultados, cocina al vapor una variedad de verduras o cómelas crudas.

Granos enteros: Los granos integrales, como sémola, harina de avena, arroz integral, normal y arroz salvaje pueden ser consumidos enteros durante el ayuno de Daniel. Los granos enteros son abundantes fuentes de fibra, vitaminas B y E, magnesio, cobre y zinc. Los granos refinados, como la harina enriquecida o la mayoría de los cereales, no se permiten en el ayuno de Daniel.

Líquidos: El consumo de líquido es importante durante el ayuno. La Clínica Mayo recomienda consumir 64 onzas al día, lo que equivale a ocho vasos de 8 onzas. Aunque el agua es el único líquido recomendable que puedes consumir, también puedes beber jugo, o mezcla de frutas para una bebida placentera.

Proteínas: Como el ayuno de Daniel de 7 días restringe las carnes y los mariscos, puedes derivar tus proteínas de fuentes autorizadas como los frijoles, las semillas y las nueces. El consumo de estos alimentos durante tu ayuno es una manera beneficiosa para mejorar tu alimentación de proteínas. Ejemplos de estos alimentos incluyen los frijoles, los frijoles negros, las lentejas, las nueces, los cacahuates, las semillas de sésamo, las semillas de girasol y las almendras.

Cómo hacer el ayuno de Daniel

Existen dos menciones referentes al ayuno en el libro bíblico de Daniel, de las cuales se extrajo el concepto del “ayuno de Daniel”. En el capítulo 1 se describe como Daniel y tres de sus amigos deciden alimentarse solo con vegetales y beber exclusivamente agua. Al final del período de prueba de 10 días en la corte de Babilonia, Daniel y sus amigos tenían una apariencia más saludable que las otras personas que comían los alimentos fastuosos de la mesa real. En el capítulo 10, Daniel hace ayuno de nuevo, absteniéndose de ingerir “alimentos placenteros,” carne y vino. Tú también puedes tener un cuerpo más saludable y una mente más despejada si sigues esta dieta de “ayuno” con moderación.

Pasos para Seguir:

El ayuno de Daniel promueve una dieta más saludable. Pero si tienes condiciones particulares de salud, consulta una opinión profesional médica antes de probar esta dieta de 10 días. (O de 3 semanas)

1.- Evita las distracciones. Este será un tiempo especial entre tú y Dios, así que elimina de tu rutina; los programas mundanos de radio y televisión.

2.- Comienza el ayuno en adoración. Adora a Dios a través de tu ayuno, y ámalo más a Él que a los bienes con los que te ha bendecido.

3.- Incrementa la oración. Mientras realizas el ayuno, debes incrementar la frecuencia con la que oras.

4.- Aparta un tiempo de tu rutina diaria para el estudio de la Escritura.

5.- Busca al señor en todas tus acciones para encontrar respuesta a tus oraciones.

6.- Pide que Dios te guíe en todos los aspectos de tu vida.

Método 2: El ayuno de Daniel, Parte I

1.- Haz progresivamente más ligeras tus comidas en los días previos a comenzar el ayuno de Daniel. Es buena idea en especial reducir tu consumo de cafeína (porque es lo que más podrías extrañar si la cortas, de un día a otro de tu dieta).

En el primer capítulo de Daniel, el profeta comió solo frutos y vegetales por 10 días, sin beber otra cosa que agua. Un listado de alimentos aceptables sería:

• Cualquier tipo de fruta y verdura.

• Leguminosas.

• Granos enteros.

• Nueces y semillas.

• Tofu.

• Hierbas y especias.

2.- En el lado contrario, están los alimentos decididamente fuera del ayuno de Daniel, que deberás evitar junto con cualquier comida pre-empacada cuyos ingredientes no conozcas, o productos artificiales de todo tipo.

• Carne de cualquier animal, y otros productos derivados de ella.

• Todos los lácteos.

• Todos los alimentos rebosantes de aceite frito (papas, por ejemplo).

• Grasas sólidas.

3.- Lee con cuidado todas las etiquetas, porque a veces productos que se anuncian como orgánicos tienen compuestos artificiales; revisa que todo lo que compres sea compatible con el ayuno de Daniel.

Método 3: El ayuno de Daniel, Parte II

Consejos:

1.- En el capítulo 10 de Daniel, el profeta se sometió a un ayuno de 10 días. Según menciona la biblia, Daniel “no comió alimentos placenteros, ni carne ni vino” durante ese período.

2.- Cualquier tipo de endulzante (incluida la miel).

3.- Cualquier pan con levadura.

4.- Establece una meta clara del período por el que observarás el ayuno de Daniel. Una vez cumplida, si te sentiste bien puedes continuar con la dieta más tiempo del que tenías planeado.

5.- Si estás sintiéndote débil o tienes dolores de cabeza, intenta beber 8 vasos de agua al día. A menudo no nos damos cuenta de lo mucho que nuestro organismo necesita el agua, en especial durante un ayuno.

6.- Ten cuidado de tampoco beber demasiada agua. El exceso de líquido puede ser igual de malo que la falta de este.

7.- Puede ser buena idea tomar un suplemento multivitamínico junto con tu dieta.

8.- Mantén tu dieta simple, dándole preferencia a los alimentos crudos o poco procesados.

9.- Si por alguna razón comes algo fuera de los límites del ayuno, es mejor reconocer tu falta, y ceñirte con más fuerza al ayuno, que interrumpirlo por completo.

Advertencias:

• Durante el período del ayuno, estarás expuesto a tentaciones, que deberás rechazar en el nombre de Jesús.

• Cuando termine tu ayuno, haz una transición progresiva a comidas más pesadas hasta regresar a la normalidad de tu dieta.

Cosas que necesitarás:

• La Biblia

• Un lugar y un tiempo dedicado a hablar con Dios

• Una buena variedad de frutas y vegetales