Texto bíblico: Honra a Jehová con tus bienes, Y con las primicias de todos tus frutos; Y serán llenos tus graneros con abundancia, Y tus lagares rebosarán de mosto. (Proverbios 3:9-10, RVR1960)

En estos tiempos hay una pasión por hacerse rico rápidamente, porque el éxito de la persona es medido por la cantidad de dinero que acumula. En la Biblia hay un hombre que es considerado el hombre más rico de todos los tiempos. Su nombre es Salomón, el rey Salomón fue el hombre más rico, más poderoso y más sabio de su tiempo.

El rey Salomón construyó para Jehová Dios el templo más grande de su tiempo. Se calcula que la construcción del templo le costo cuatro billones de dólares, y se calcula que sus negocios le producían una ganancia anual como de 300 millones de dólares, es decir ganaba casi un millón de dólares diario.

El rey Salomón no esta aquí para hablar con él sobre su éxito económico, pero podemos beneficiarnos de sus secretos económicos para nuestro éxito económico, leyendo sus escritos. Estos son los pasos del rey Salomón para el éxito económico.

El primer paso para el éxito económico es: Honra a Jehová Dios con tus bienes materiales

Salomón dice: Honra a Jehová con tus bienes, y con las primicias de todos tus frutos; y serán llenos tus graneros con abundancia, y tus lagares rebosarán de mosto. (Proverbios 3:9-10, RVR1960) Honrar a Jehová es darle el primer fruto, el primer grano, el primer cordero, el primer becerro, el primer pan. El primer hijo era ofrecido a Dios, porque Dios es primero en todos los aspectos de la vida.

En este pasaje no dice el rey Salomón cuanto se debe dar a Jehová; ni el porcentaje; en este pasaje el rey Salomón ha dejado a la persona decidir el porcentaje que será dado a Jehová; pero si está claro que lo primero de nuestra ganancia debe ser para Jehová Dios. Si Dios es primero en tu vida; por seguro encontraras los recursos para darle honra y gloria y siempre tendrás tiempo y dinero para honrarlo.

La primera cantidad que la Biblia nos manda dar a Jehová Dios es los Diezmos. Diezmos es dividir nuestro salario en diez partes iguales y la primera parte depositarla en el alfolí de la iglesia. La Biblia dice: Traed todos los diezmos al alfolí y haya alimento en mi casa; y probadme ahora en esto, dice Jehová de los ejércitos, sí os abriré las ventanas de los cielos, y derramare sobre vosotros bendiciones hasta que sobreabunde. (Malaquías 3:10, RVR1960)

El segundo paso para el éxito económico es: Gánalo honestamente

 El rey Salomón dice: Mejor es lo poco ganado con justicia, Que la abundancia deshonesta. (Proverbios 16:8, RVR1960) La deshonestidad es alimentada en nuestros tiempos, como quien dijera el fin justifica los medios, pero la ganancia deshonesta siempre termina en pobreza y miseria económica, pobreza de salud, pobreza emocional, pobreza espiritual y finalmente pobreza familiar. La ganancia deshonestamente termina en pobreza.

Los juegos al azar, la lotería, el bingo y otros juegos al azar se están popularizando, porque les prometen a las personas ganancias económicas rápidas. Pero es una ilusión este tipo de apuesta, porque 9 de cada 10 personas que se ganan la lotería terminan siendo mas pobres de lo que eran antes de ganar la lotería; y además hereden a una o mas generaciones la maldición de creer y practicar esos juegos. Sus hijos y quizás sus nietos, jugaran la lotería, apostaran a los caballos y apostaran a cuanto juego al azar hay como una cosa normal. No entenderán que este tipo de riqueza es una ganancia deshonesta y traerá más pobreza a las ciudades y naciones que lo practican, y hará la separación marcada de los ricos más ricos y los pobres serán más pobres.

El tercer paso para el éxito económico es: Gástalo con cuidado

El secreto del éxito económico es gánalo honestamente y gástalo cuidadosamente. Para poder practicar estos dos principios la persona debe ser una persona trabajadora.

Salomón dice: ¿Has visto hombre solicito en su trabajo? Delante de los reyes estará; No estará delante de los de baja condición. (Proverbios 22:29, RVR1960)

Salomón dice que debemos ser trabajadores dedicados, y nuestra dedicación al trabajo debe llegar hasta el punto de dedicar tiempo a planear nuestros gastos, no es solamente cuanto ganas; es también como lo gatas: Las lágrimas y el sudor son gotas de agua; y las dos son saladas, pero las dos causan diferentes resultados, las lagrimas ganan simpatía, y el sudor trae progreso. De modo que sigue en pie el consejo: Es gánalo honestamente y gástalo cuidadosamente.

El programa del gobierno welfare es malo no porque cuesta mucho al contribuyente; es malo no porque deshonra al trabajo, es malo porque le niega a la persona el derecho a ganarse la vida con dignidad.  Un hombre fue al abogado para hacer su testamento y dejo su fortuna para causas de bienestar social. El abogado le pregunto porque no deja su dinero para sus hijos. Este señor contesto. Porque no les quiero negar a mis hijos el derecho que tienen de ganarse la vida con dignidad y crecer su fe en Dios. No es solo cuanto dinero ganas, es también como gastas el dinero que has ganado. Gasta tu dinero con sabiduría de Dios. Invierte en cosas eternas, cosas que cambien el mundo para bien, cosas que ayuden a tu familia a crecer espiritualmente.

El cuarto pasó para el éxito económico es: Hazte una cirugía plástica

No estoy hablando de las cirugías para mejorar la apariencia física, estoy hablando de agarrar unas tijeras y cortar las tarjetas de plástico. El rey Salomón dice: El rico se enseñorea de los pobres, Y el que toma prestado es siervo del que presta. (Proverbios 22:7, RVR1960)

El que debe no es libre para hacer su voluntad, ni para hacer la voluntad de Dios. La deuda debe ser pagada porque puede afectar la vida familiar, la vida financiera, y la vida espiritual de la persona, puede obstaculizar nuestro testimonio y tentar a la deshonestidad, por esto el apóstol Pablo dice: No debáis a nadie nada. (Romanos 13:8, RVR1960) De modo que el cuarto paso es hazte una cirugía plástica.

Vivir con el ingreso requiere posponer el placer, requiere esperar a tener las cosas que más deseas y sueñas hasta que puedas comprarlas. La casa vieja puede ser reparada, el carro viejo puede ser arreglado, el traje viejo puede ir a la lavandería. Siendo que las deudas pueden ser pagadas, entonces porque no esperar hasta cancelar las deudas, antes de meterse en otra. Recuerda lo que dice el Rey Salomón. El rico se enseñorea de los pobres, Y el que toma prestado es siervo del que presta.

Las tarjetas de crédito fácilmente pueden llevarnos a pagar intereses muy altos, por esto se debe tener una cirugía plástica con tijeras. Este señor dice que a su esposa le robaron las tarjetas de crédito y él se olvidó de reportar que sus tarjetas de crédito habían sido robadas y cuando llego el recibo se dio cuenta que el ladrón estaba gastando menos que ellos.

El quinto paso para el éxito económico es: Guarda para los días lluviosos

Esta señora dijo: Yo no quiero ahorrar porque tengo tan mala suerte que, si ahorro, puede pasar que nunca llueva, y que hago con lo que he ahorrado. Este no es el caso normal, en casi todos los casos hay días lluviosos, días que nos sorprenderán y necesitaremos tener ahorros para echar mano.

El rey Salomón dice: Tesoro precioso y aceite hay en la casa del sabio; Mas el hombre insensato todo lo gasta. (Proverbios 21:20, RVR1960)Yo recomiendo a los que vienen por consejo. Deposita el primer 10% de tu ganancia en el alfolí de la iglesia. Ahora el segundo 10% de tu ganancia ahorra, y vive con el 80% dando gracias a Dios y lleno de gozo.

Cuando tuve mi primera iglesia gané 400 soles al mes, como unos 13 dólares americanos por mes, como 3.25 dólares por semana y así di el 10% de mi ganancia a la iglesia y pude ahorrar, de modo que, si se puede, solo es cuestión de decidir ser obediente a Dios y su Palabra. Cuando llegue a USA gane 120 dólares por mes, como 30 dólares por semana y di el 10% a la iglesia y ahorre el 10%, ahora aconsejo. El secreto para el éxito económico es el primer 10% es para Dios, el segundo 10% para ahorrar para los días lluviosos; y vive con el 80% con gratitud y gozo.

El planear ahorrar temprano para la vejes es muy importante, esto es sabiduría de Dios. Recuerda no estaba lloviendo cuando Noe construyó el arca, pero cuando el diluvio llego ya Noe había terminado con el arca y se salvo el y su familia, los otros murieron ahogados en su propia incredulidad.

El sexto paso para el éxito económico es: Invierte en el pobre

La mayoría de las personas en el mundo se duermen con hambre y despiertan con hambre. Ellos aman a sus hijos como nosotros amamos a los nuestros, pero cada día ellos sufren porque no pueden proveer para sus necesidades. La mayoría de ellos no son haraganes o malos, solamente que son pobres y la mayoría del mundo pobre no puede hacer nada para eliminar su pobreza.

El pobre siempre ha sido el interés del Señor Jesucristo, El Señor siempre salió en defensa de las viudas, los huérfanos, los niños y los pobres. Salomón escribe: El que oprime al pobre afrenta a su Hacedor; Mas el que tiene misericordia del pobre, lo honra. (Proverbios 14:31, RVR1960)Nosotros damos honor a Dios cuando damos el 10% a Dios, pero también damos honor a Dios cuando ayudamos al pobre y Salomón nos habla nuevamente. A Jehová presta el que da al pobre, Y el bien que ha hecho, se lo volverá a pagar. (Proverbios 19:17, RVR1960)

El Señor Jesucristo dijo lo mismo cuando dijo.Me viste con hambre y no me diste de comer, con sed y no me diste de beber, desnudo y no me vestiste y después añadió. De cierto te digo que en cuanto no lo hiciste a uno de estos pequeños tampoco a mí lo hiciste. (Mateo 25:45, RVR1960)El que da al pobre presta a Dios y Dios siempre paga sus cuentas.

El séptimo paso para el éxito económico es: Quítate la venda de los ojos

La historia de T. Booker Washington, un africano americano que fue vendido por 200 dólares, y se convirtió en un gran educador y un gran motivador para que las personas vayan a las escuelas y se superen, fue un hombre famoso. Su dueño en el tiempo de la esclavitud lo vendió por 200 dólares porque no vio más allá de su fuerza física para trabajar los campos.

Muchas veces nosotros estamos en la misma situación, no vemos los valores de las personas. El mundo o el dinero nos pone una venda en los ojos y perdemos el valor de la persona, o le ponemos un precio en el pecho y lo tratamos de acuerdo al precio que luce, no de acuerdo a lo que vale. Hacemos lo mismo con nuestros hijos, si tiene más de un hijo tendrá la tentación de medirlos por lo que piensa que lograran en la vida, no por lo que son personas y lo que valen. También en la iglesia tenemos la tentación de hacer lo mismo, nos vamos por el camino del que tiene y no por el pobre. Quítate la venda de los ojos porque quizá estas poniendo un precio alto a los de afuera y a tu familia no le das el valor que tiene.

Recuerda hay por lo menos diez cosas que el dinero no puede comprar.

        Puede comprar una cama; pero no el sueño.

        Puede comprar libros; pero no la inteligencia.

        Puede comprar adornos; pero no la belleza.

        Puede comprar comida; pero no el apetito.

        Puede comprar medicina; pero no la salud.

        Puede comprar conocimiento; pero no felicidad.

        Puede comprar lujos; pero no cultura.

        Puede comprar una casa; pero no un hogar.

        Puede comprar una silla para la iglesia, pero no el cielo.

        Puede comprar un crucifijo de oro, pero no un salvador.

Así como vamos madurando nos damos cuenta que las mejores cosas en la vida no son los materiales, por esto el rey Salomón cierra su libro pidiendo dos cosas, Señor líbrame de la arrogancia y la deshonestidad, y segundo pide, no me des riqueza ni pobreza dame lo suficiente para satisfacer mis necesidades.

El orgullo y la actitud de yo soy suficiente en todo es un peligro para el éxito económico. La deshonestidad siempre acompañará a la pobreza. Nuestra actitud debe ser Señor dame el pan de cada día, si manejamos nuestros ingresos y bienes con esta actitud estaremos manejando nuestras finanzas bien y se convertirán en pasos para el éxito económico.